domingo, 26 de diciembre de 2010

Viaje al país de la abundancia

En África, el continente más pobre del universo, donde la carne, cualquier carne, es un lujo inaccesible que muchos solo prueban por Navidad, existe un país donde todos sus habitantes son multimillonarios. No existe nadie en ese país con menos de mil millones de dólares. Hasta los niños amasan grandes fortunas de millones de dólares.Como no son nuevos ricos, conviven con sus fortunas de una forma que en los países que nos hacemos llamar occidentales (aunque África también sea en su mayoría occidente) no sería concebida. A pesar de sus incalculables sumas de dinero, todos sus habitantes conviven de una forma muy humilde, viven de espaldas a su dinero y evitan cualquier tipo de lujo. En vez de grandes manjares, habitualmente prefieren platos a base de maíz y como no suelen ir a restaurantes, es difícil encontrarlos incluso en las grandes ciudades. Viven en casas tradicionales de espaldas a todas las comodidades modernas, por eso, la mayoría no tiene teléfono ni electricidad. Su falta de apego a sus fortunas y su estilo de vida alejado de comodidades y deseos no tiene nada que ver con ninguna religión de tipo budista, amish o huterita. De hecho, la mayoría son católicos, más católicos que nosotros, los occidentales. Tampoco basan su estilo de vida en ninguna filosofía de corte estoico, epicúrea ni escéptica, simplemente tener o no tener dinero no significa nada para ellos y paradójicamente todos tienen billones de dólares en sus casas. Su despreocupación por el valor del dinero llega al punto de que la mayoría no guarda su fortuna bajo llave. Si vas a sus casas puedes encontrar billetes de un millón de dólares hasta en el baño, aunque generalmente su fortuna está guardada en la despensa o algún armario. Curiosamente, para que el visitante extranjero se sienta rápidamente acogido en el país de los millonarios lo convierten rápidamente, por poco dinero que lleve, en multibillonario, si con b, pero con una sola condición: fuera del país ese dinero no puede usarse nada más que como recuerdo del viaje, de hecho, para no desestabilizar el mundo con nuevos multimillonarios, se acordó que ese dinero no valga para ninguna operación fuera del país de los ricos. No obstante, mientras estés dentro de ese bonito país, puedes hacer buenas compras en piedras preciosas como la esmeralda, la malaquita o la serpentina y oro y platino (mineral del que posee la segunda reserva del mundo), además de artesanías y cosas típicas. Generalmente, los turistas quedan tan agradecidos que dejan propinas de hasta diez millones en hoteles y restaurantes. En este país de 11 millones de habitantes, 11 millones de ricos, solo dos de cada diez habitantes tiene que ir a trabajar. Tienen tantos millones que comprar con dinero no tiene ninguna emoción, ya no le dan valor al dinero, por eso la mayoría prefiere hacer trueques, las cosas que se pueden trocar tienen un valor por sí mismas, cosa que el dinero cuando es tan común no puede lograr. El dinero tiene valor en los países donde hay gente que tiene mucho y gente que no tiene nada.
Resultará algo excéntrico que en este país, sus millonarios habitantes, en vez de papel higiénico utilicen billetes de mil dólares, pero no lo hacen por demostrar la poca importancia que le dan a sus grandes fortunas sino porque es más barato.
Los habitantes de Zimbabwe tienen la moneda con menos valor del mundo. La abundancia en este país es, sobre todo, una abundancia de ceros en los precios. En Zimbabwe, el país de los millonarios, los billetes necesarios para comprar pan pueden pesar más que la propia barra. Es casi imposible seguirle el valor a esta moneda porque se devalúa minuto a minuto. Los precios se multiplican cada hora y con el dinero que te cuesta un coche por la mañana por la tarde solo puedes comprar una rueda. Los ordenadores y calculadoras no pueden manejar todos los ceros, ni siquiera en los productos más baratos. Al banco nacional no le da tiempo de producir tantos billetes como necesitan para mantener la economía. El 16 de diciembre, un millón de dólares de Zimbabwe equivalía a 30 céntimos de euro. En junio, antes de que le quitaran 10 ceros a los billetes, por un euro podías tener hasta 3 billones de dólares zimbabweses. La inflación sigue subiendo y pronto tendrán que volver a sacar billetes de billones de dólares. En 2006 la eliminación de 3 ceros conllevó a una subida mucho más aguda de los precios. Los precios se doblan de día en día. En la actualidad, la inflación podría alcanzar o superar los mil millones por ciento, a principio de diciembre era de 231millones% y hace seis meses era del 14millones%. Se estima que la tasa de inflación se dispare a 4 mil millones por ciento (en España, donde nos quejamos de la subida de precios y este año se van a adelantar las rebajas, durante este año hemos alcanzado la mayor inflación desde 1997 llegando al 4,6%).
El Estado es el principal cliente del mercado negro porque no existe otra economía. En el mercado negro, los precios de los artículos, escasos, pueden variar y ser hasta 10 veces más altos. La única manera de sobrevivir como empresario es llevar una contabilidad ficticia para que nunca haya efectivo porque se evapora. Todos los comercios y compañías sufren pérdidas desde hace meses, pero si cierras te expones a ser expropiado, es un círculo vicioso. En este acaudalado país, la esperanza de vida ha pasado en tres décadas de 60 a 35 años. El sistema de salud es inexistente. Las escuelas y universidades (antes las más avanzadas del continente) apenas operan con un 20% de alumnado. Las aguas fecales discurren por las calles con un alcantarillado obsoleto, el agua está contaminada por falta de purificación y la basura se acumula sin recoger. Desde agosto una epidemia de cólera ha acabado con la vida de más de 1.000 personas y decenas de miles lo han contraído. El sida se cobra 2.300 vidas cada semana, entre el 30% y el 40% de la población es portadora (60% entre las mujeres fertiles y el 30% de los recien nacidos) y el 25% de los niños es huerfano por esta enfermedad. Por si fuera poco, Zimbabwe sufre la más grande sequía que se recuerda y casi la mitad de sus habitantes no tiene acceso a alimentos. Su presidente, Robert Mugabe, culpa de todos estos males a un complot internacional liderado por el Reino Unido.

Mugabe tiene 84 años y en 1979 liberó al país, entonces llamado Rodesia, del apartheid. Se estima que aproximadamente un 20% de la población total del país han sufrido tortura, incluidas las denominadas “violaciones políticas” a mujeres que pertenecen a la oposición, sospechosas de serlo o casadas con militantes. Hace unos días declaró "Zimbabwe es mío. Nunca, nunca, nunca dimitiré". Mientras grita "Zimbabwe para los zimbabwenses", las epidemias y el hambre estan acabando con su población y el 25% de la población, ha emigrado ya a Sudáfrica, Namibia y Gran Bretaña (principalmente huye su personal más cualificado). Entre tanto, al parecer, Zimbabwe se esta llenado de chinos, oficialmente son turistas, pero se piensa que China esta financiando al gobierno a cambio de que 4 millones de sus pobres puedan cultivar sus tierras y explotar sus yacimientos de platino.
Zimbabue era conocida como la joya de África: paisajes de ensueño como las cataratas Victoria y parques naturales espectaculares por los que deberían pelearse los turoperadores, tierras fértiles que lo convertían en uno de los principales graneros del continente, población instruida y recursos naturales de lujo: oro, níquel, platino, paladio, acero... El potencial es tan alto que grandes potencias como China y el Reino Unido pugnan para estar bien colocadas para cuando el padre de la patria abandone la escena y se abran las ventanas.

Gracias a Javier Serrano, Lector de español en la Universidad de Makerere, Kampala, (Uganda)
por inspirar esta historia.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La calle más grande del mundo ya tiene vagabundos

Su filosofía es "si no te gusta la vida que llevas cámbiala". José y Lyndon lo hicieron y desde hace meses viven sin techo pidiendo en la calle más grande del mundo: Internet. 

Se auto-clasifican como "una nueva generación de mendigos", su trabajo es "hacer reír a la gente", 10 horas en la calle y 2 horas en los cibercafés, desde donde administran su web( cuando no tienen wifi). Todo surgió en Granada, vivían en una cueva del Sacromonte y trabajaban haciendo malabares mientras su amigo Nigel tocaba la guitarra.


A Nigel se le ocurrió poner un cartel delante diciendo "Para comer" . Un poco más tarde comenzó a temblar (es un alcohólico) por lo que escribió otro "Para Vino". A altas horas de la noche a Lyndon puso "Para Porros", tras lo cual José escribió un cuarto cartel "Para Cocaína" . La "broma" hizo gracia a todo el que pasaba y decidieron mantenerla pero en una versión más ligth para Cerveza, Vino, Whisky y Resaca. Se consideran entre los pocos vagabundos honestos, su sinceridad divierte a la gente, "Llevamos utilizado estos carteles más de cinco años, viajando por las calles y haciendo reir a la gente".


The Lazy Beggars - Laptop with WiFi, no battery but a friendly beershop
 En una zona WiFi en Fuencarral en Madrid
Ahora con su web lo tienen más fácil, con presencia en una "calle" universal en la que se les puede hacer donaciones por Pay Pal o comprar postales escritas por ellos, que te envían a casa por sólo 4 euros (gastos de envío incluidos). Aclaran que la web de momento les ha costado mucho más de lo que han podido recaudar a través de ella, pero hoy han salido en casi todos los telediarios y ya lo están notando tanto en su web como en su acera de hoy, en la Gran Vía de Madrid.

jueves, 28 de octubre de 2010

La SGAE se cuela en una película de Cháplin

Hoy, cuando Charles Chaplin es ya un desconocido para muchas generaciones, descubrimos que en el desfasado cine mudo de los años 20 alguien hablaba por teléfono móvil casi 50 años antes de que se inventase.
Por más vueltas que le doy, si las imágenes son reales, y todo apunta a que lo son, la escena descubierta en esta película de Chaplin rodada en 1928, en la que aparece una misteriosa señora hablando por un teléfono móvil, tiene una única  explicación posible... 
Si el primer móvil del mundo apareció en 1973 y era del tamaño de una maleta, la señora de la película 'The Circus' tiene que ser una infiltrada de la SGAE. ¿Alguien lo duda?. Viajar en el tiempo suena a ciencia ficción, pero si la SGAE, para cobrar por la música que oyes, es capaz de colarse hasta en tu fiesta de cumpleaños, conseguir que el Gobierno apruebe un canon ilegal y no devolver los 100 millones que nos corresponden y no tener reparo de llevarse un 10% de lo recaudado en una gala benéfica para salvar a un niño, la SGAE es capaz de todo.
Lo que queda por resolver es: ¿Quién es el hombre al que sigue?, y sobre todo ¿Con quién habla?. Estoy seguro que estas preguntas serán pronto abordadas por el programa Cuarto Milenio. El hombre puede ser cualquier empresario de la época, difícil de identificar con exactitud. Pero, al otro lado de la conversación telefónica esta claro quien se encuentra: nuestra cineasta y recaudadora ministra de Cultura. 

lunes, 4 de octubre de 2010

Mi Vista Favorita




La importancia de contratar a un buen copy wiriter, redactor o guionista se puede comprobar en el último programa de viajes de Cuatro "Tu Vista Favorita". El espacio recorre, (como no) de cuatro en cuatro, los mejores paisajes de España con una calidad nunca vista en televisión.  


Es una versión mejorada del ya mítico "A Vista de Pájaro" o del menos antiguo "Andalucía es de Cine".  Pero a diferencia de estos, ademas de la voz en off, un personaje conocido defiende por qué ese espacio esconde su lugar preferido. 

Con una producción audiovisual perfecta, respaldada por dos helicópteros y la genial presentadora Nuria Roca, el programa se convierte, sin embargo, en una tortura insoportable si no apagas el audio a tiempo. 

El equipo de redactores, poco documentados y sin recursos lingüísticos, tira por la borda el trabajo de los cámaras, localizadores, pilotos, etc.y de paso dejan por el suelo a los personajes de cada capítulo, que no paran de repetir sin convicción y sin naturalidad los mismos adjetivos y frases manidas, forzados por un guión vacío de contenidos pero rodeados de paisajes espectaculares que les dejan a la altura del zapato.
Mi vista favorita

martes, 14 de septiembre de 2010

Málaga es la capital de España que menos invierte en instalaciones deportivas

Según un informe publicado hoy por Consumer, mientras el resto de ciudades analizadas destinan casi un 4% del presupuesto general anual al deporte (46,6 euros de media por habitante), en Málaga la cantidad total es de 11,6 millones de euros (20 euros por habitante), lo que supone un 1,5%.

Presentación de las Escuelas Municipales de Natación
Sin embargo, pese a que el presupuesto destinado a recursos deportivos va en descenso (en 2005 representaba un 1,9%), ha mejorado la dotación de instalaciones acuáticas con una piscina por cada 37.890 habitantes (en 2006 era una por cada 91.290), pero lejos aún de la media nacional de una piscina por cada 19.500 habitantes.

También han aumentado las pistas deportivas: ahora tenemos un polideportivo cubierto por cada 81.190 malagueños (hace cuatro años la proporción era de uno por cada 109.550 habitantes), una pista de atletismo por cada 113.660 residentes (en 2006 era una por cada 547.730) y un campo de fútbol por cada 12.630 habitantes (hace cuatro años era uno por cada 23.810 malagueños). Pero sólo en fútbol superamos sobradamente la media de España que está en un campo por cada 17.700 habitantes.

Estadio de Atletismo
Aunque el informe no habla del precio medio por el uso de instalaciones en la capital de la Costa del Sol,  en esto también superamos ampliamente a la media nacional. Los 83 euros al año que pagan en Vitoria aquí no dan ni para 2 mensualidades. En Málaga cada músculo vale su peso en oro.

La fórmula de la capital para construir y gestionar los centros deportivos (motivo del gran crecimiento sin apenas inversión) es ceder el suelo o la gestión a empresas privadas, cuyo objetivo es lograr el mayor beneficio alcanzable en el menor tiempo posible; ayudando, de paso, a adelgazar nuestro bolsillo más rápido que nuestro cuerpo. Sin esa fórmula probablemente no tendríamos ni una sola piscina municipal, ni muchos gimnasios y polideportivos.

Quizás por eso el informe comienza con una frase que deberían apuntarse muchos concejales de deportes, cuyo esfuerzo se ha centrado durante demasiados años en atraer a la ciudad grandes eventos deportivos, olvidando su verdadera misión. "El deporte no sólo se ve, también se practica". De no entender esta frase tendrían que cambiar su cargo por el de concejales de espectáculos. Lo que pasa es que, salvo en algunos deportes como el fútbol, sin práctica no hay afición, sin afición no hay público y sin público no hay espectáculo. Entonces, ¿qué tal concejales de espectáculos y empresas deportivas?. Si, parece que funciona.
Rafa Muñoz celebrando el récord del mundo logrado en Málaga
FUENTE: http://revista.consumer.es/web/es/20100901/actualidad/tema_de_portada/75660.php

miércoles, 11 de agosto de 2010

Backgammon

Era mi primera partida en Turquía de este arcaico juego persa que aprendí en Grecia. Cuando tiré los dados del Backgammon, todas las luces de las calles se apagaron.
La partida y mi alrededor se detuvieron con la oscuridad. Los dados marcaban la hora del apagón: 6 + 6. La casualidad me puso nervioso. Intente descifrar algún sentido en el tablero del juego más antiguo del mundo. Luego descubrí que la señal estaba en el cielo. 
Solo alcanzaba a ver las sombras de transeúntes, que por cierto no reaccionaron al extraordinario evento. Se intuían también las siluetas de las mezquitas y sobre todo descubrí el cielo, cargado de estrellas, algunas fugaces, en pleno centro de Estambul, impresionante. Mágico. 


Un resplandor empezó a salir tras la Mezquita Azul, era lo que algunos en España llamamos la 'luna mora', el cuarto creciente o 'hilal', que marca el inicio de Ramadán. Lo anunciaba también el aire, que enseguida se llenó de cantos de muecines, llamando a la oración.

En la oscuridad, imaginé ese fascinante momento como parte de una apasionada historia. A veces los sueños se hacen realidad. Por si acaso, guardé los dados 'mágicos'. Justo en ese momento tú me llamaste. La ciudad seguía oscura pero, al ver tu numero, una sonrisa iluminó mi boca. En solo dos días, Estambul me ha dado mil historias para contarte y algunas para escribir. 

sábado, 7 de agosto de 2010

Reina de Corazones

Hace un par de meses, un periódico de Marbella me encargó un artículo de peloteo sobre una conocida criticadora profesional habitual en programas 'del corazón'. 


En aquel momento me pareció una tarea difícil por mi fuerte antipatía hacia ese grupito de lenguas malintencionadas que se hacen llamar periodistas (no dudo que lo sean pero afirmo que lo que hacen no es periodismo). 


Finalmente, inspirado por el reciente estreno de Alicia en el País de las Maravillas, logré componer una artículo positivo sobre una 'reina' de la tele que se gana en cada programa "¡que le corten la cabeza!".





Lydia Lozano llego a la prensa rosa por casualidad. Trabajaba en los servicios informativos de la COPE cuando a un fotógrafo que cubría una noticia se le estropeó el coche. Sin pensárselo mucho le ayudo a arreglarlo y a cambio este le ofreció irse con el como redactora a una agencia de prensa. 

Lydia no sabía que se iba para redactar noticias 'del corazón', pero de pronto se encontró haciendo lo que desde muy joven, cada vez que leía la revista Hola, había soñado hacer. 


De cubrir fiestas de famosos en Ibiza y Marbella pasó rápidamente a realizar grandes entrevistas a personalidades como Sean Connery, la Princesa Soraya (primera esposa del Sha de Persia), Alfredo Kraus, etcétera. 

Lozano, que se declara amante de las motos, de los chales, de las alpargatas de esparto y de su marido Charly, no ha abandonado desde su salto a la prensa rosa esta vertiente de la información periodística. No obstante, a Lydia no le gusta olvidar su dilatada experiencia radiofónica anterior en Radio Nacional, la Cadena COPE y Antena3 Radio. A los que la acusan de amarillista les recuerda sus más de 10 años en las ondas, a donde llegó desde que se licenció en periodismo en 1982, allí además de trabajar para servicios informativos, estuvo de colaboradora de Nieves Herrero durante seis años.
Sin embargo es la televisión la que la ha hecho popular. Desde mediados de los 90 no hay programa 'del corazón' de éxito que no haya contado con ella: Tómbola, A Tu Lado, Salsa Rosa, El Ventilador, La Noria y Sálvame, han     mantenido siempre su trono de soberana en el reino de corazones.

lunes, 12 de octubre de 2009

Comunicación política

Qué tiene Obama que no tenga Zapatero
Mañana martes, 13 de octubre, Zapatero será el primer líder mundial en felicitar en persona a Obama por su Nobel de la Paz. Más que un premio se trata de un voto de confianza, en cuya consecución España puede tener mucho que ver (me refiero a la Paz, no al premio).
El objetivo principal de la reunión de mañana es impulsar la Paz en Oriente Medio. Para ello Moratinos, el mayor experto europeo en el tema (enviado especial UE en Oriente Medio hasta su nombramiento como ministro de exteriores) visitó hace un mes la zona y preparó la visita que realizará Zapatero tras su reunión de mañana con Obama, para lanzar la nueva estrategia para la Paz.
La reunión de mañana en la Casa Blanca será por tanto el primer paso para lo que, aunque sonó exagerado, Leire Pajín definió en junio como un "acontecimiento histórico" para "el planeta" que supondrá "una esperanza para muchos seres humanos": la coincidencia de la presidencia europea de Zapatero con la de Obama.

Pero, ¿qué tiene Obama que no tenga Zapatero?: La presidencia de los EE.UU, un Nobel de la Paz, mucho carisma y el mejor equipo de comunicación que haya existido jamás.

Por lo demás Obama y Zapatero son, en gran medida, lideres gemelos (al menos eso diría Pajín). Ambos nacieron un 4 de agosto, con solo un año de diferencia (Zapatero es mayor). De estatura y complexión casi idéntica, ambos estudiaron Derecho, y han impartido clases de Derecho Constitucional durante una etapa de su vida. Personalizaron la oposición a las políticas de Bush. Contaron en su candidatura con el apoyo de actores y directores de cine. Los dos empezaron su mandato con un gran protagonismo personal “el efecto ZP” y “el efecto Obama”. Comparten una visión más integradora del mundo y una misión de reconciliación de civilizaciones. Persiguen mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos (de todos, incluso inmigrantes, gays y lesbianas). Han trabajado por devolver a la ONU su papel y creído en un nuevo marco de decisiones y colaboración más plural, el G20... También comparten problemas como la crisis, el terrorismo, la burbuja inmobiliaria, el aumento del desempleo, etc.

Pero lo más importante de todo, por lo que muchos otros líderes mundiales y exdirigentes sentirán celos, es porque, como declaró Obama el 5 de abril, son amigos: "Estoy contento de poder llamarle amigo mío"; “sé que vamos a tener unas relaciones muy amistosas y muy simpáticas". Y la amistad, todo el mundo lo sabe, se apoya en un profundo sentimiento de respeto y admiración mutua. Obama elogia y se inspira en apuestas de Zapatero como el modelo de desarrollo de energías renovables, el tren de alta velocidad ("el más vanguardista del mundo"), en nuestro sistema sanitario, en los derechos de gays y lesbianas, en la alianza de Civilizaciones, en la política exterior en Oriente Próximo, en las relaciones con América Latina, etc. Y Zapatero, por su parte copia, a veces con errores, las estrategias de estímulo económico de la Administración Obama.
Sin embargo, a pesar de la amistad y las coincidencias políticas, Zapatero no podrá tener nunca la presidencia de los EE.UU, tendría que trabajar mucho más duro que Obama para tener un Nobel de la Paz y tiene serias dificultades para lograr mucho carisma. Pero hay algo que tiene Obama que también puede tener Zapatero: el mejor equipo de comunicación que haya existido jamás, y así acabar con la escasa repercusión de los éxitos del Gobierno y la amplia difusión de sus errores. Por el camino puede que acabe la crisis, que la presidencia española de la UE sea un éxito y que, esto es más difícil, palestinos e israelitas firmen la Paz.

jueves, 9 de julio de 2009

Recuerdos de un boquerón

Nací en marzo, 30 minutos antes de un martes 13, desde entonces mi suerte no es buena, ni mala, como casi todo en mí es normal, ¡que suerte!.
Nací en Málaga, capital de la Costa del Sol y de casi todos mis sueños. Me gustan las grandes ciudades y los pueblos pequeños, pero para vivir prefiero capitales. Viví mis primeros meses junto al mar, en el playero barrio de Pedregalejo. En ese lugar parece estar mi centro de gravedad, paso allí todas las tardes que puedo, allí me encuentro a mi mismo cada vez que me pierdo. Si las personas tenemos raíces allí se esconden las mías. Existe otro lugar en el mundo donde me pasa algo parecido: en la Alhambra, junto a la Alhambra, frente a la Alhambra, no se la explicación (allí no llega el olor a espetos y boquerones). Dicen que con unos meses caí de cabeza desde el taburete de un bar, "botaste como una pelota", dice mi padre todavia con gesto de terror. No creo que tenga algo que ver con que nunca me haya gustado el futbol, tampoco con mi preferencia por los bares con taburetes altos. Si que puede tener relación con mi tendencia a olvidar pronto los grandes golpes. También cuentan que con dos años ya comía con cuchillo y tenedor “como las personas mayores” y sin manchar el mantel. Mis abuelos, orgullosos de mi educación, me llevaban a menudo de viaje con ellos. En los hoteles “la gente se acercaba a verte comer”, decía mi abuela. Sorprendía por mis modales, pero de repente un día, sin venir a cuento, ante el estupor de todos, solté un “¡COÑO!”. Como a la gente le hizo gracia, lo repetí varias veces durante aquel fin de semana. En cuanto volvimos a Málaga mi abuela se reunió con mi padre y le pidió que no dijera tacos delante mía porque los repetía en público, sin saber que estaba mal. Mi padre, muy apurado, se contenía al máximo, pero en ocasiones se le iba el control y soltaba un “¡Coooñ!”. Aunque finalmente se reprimía, el resultado fue más negativo si cabe. Al fin de semana siguiente, cuando algo no me gustaba en Carratraca (el hotel-balneario al que soliamos ir) , yo decía sin disimulo “¡coooñ!”. El escándalo fue tremendo, “mira el niño con lo pequeño que es y se da cuenta de lo que dice y se contiene”. Mi abuela se ponía colorada de vergüenza, le daba “bochorno”, igual que los días de calor, pero me miraba sonriente. En mi vocabulario no existen palabrotas. Otro de mis primeros recuerdos es de preescolar. Mi hermano Alberto tendría 3 años, yo 5; los recreos los pasábamos juntos en el patio del colegio y aquella mañana se dedico a rebuscar entre las piedras “cochinitas” (oniscídeos o cochinillas de humedad). Prefiero no pensar a que se debe su nombre, sobre todo sabiendo lo que pasó a continuación. Estaba llenando una bolsa con ellas y antes de que pudiera darme cuenta tenía una en la boca, puag! ¡Que impresión! ¿Cómo podría comérselas? Su razonamiento no lo olvidaré nunca, el día anterior se le había roto en el mismo lugar una bolsa de conguitos y estaba convencido de que esas bolitas (con patas) eran sus conguitos de ayer. Fue dificil convencerlo.Al curso siguiente mis padres nos sacaron de aquel colegio, hasta hace poco no supe que el motivo era uno de mis siguientes recuerdos. El miércoles de ceniza, nos llevaron a la capilla del colegio. Allí estaban todos los alumnos del centro escuchando a un hombre muy serio vestido de blanco. Por el silencio y atención que todos le prestaban entendí que era algo grave. Hablaba del sentido de la muerte, de que nuestra vida continuaría en el cielo si éramos buenos creyentes, hablaba del arrepentimientos y de otras cosas muy, muy serias. Yo me empecé a sentir muy triste y oprimido, “Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”, entonces pidió que, por orden, fueramos pasando por delante suya para echarnos unas cenizas que eran “símbolo de Jesús que murió por nosotros”. Primero fueron los mas mayores, el silencio era sepulcral, solo se oía “polvo eres y en polvo te convertirás” y proseguían su camino hasta salir por la puerta trasera y perderse de nuestra vista. “Polvo eres y en polvo te convertirás”, “polvo eres y en polvo te convertirás”, “polvo eres y en polvo te convertirás”,… Conforme llegaba mi momento me fui poniendo más y más nervioso. No sabía que tipo de poderes tenía aquel hombre. Me parecía increible que nadie protestara por lo que estaba pasando. Todos iban como borregos hacia aquella muerte segura. Los profesores solo intervenían dando una señal con la mano cada vez que les tocaba acudir a los niños del curso siguiente. No se si fue mi imaginación, pero recuerdo perfectamente la imagen de una montaña enorme de cenizas al otro lado de la puerta, fuera de la capilla. Cuando empezó levantarse la fila anterior a la mía salte corriendo por encima de mis compañeros de banca y escape corriendo con todas mis fuerzas, me iba la vida en ello. Salí gritando como un despavorido, era mi instinto supervivencia. Ya en la calle mi tutor me alcanzo, hasta ese día lo veía como a un ser querido, pero aquel día le vi la cara de monstruo que escondía. No sé como lograron dominarme entre el y el resto de profesores. Fue mi tutor quien, un año más tarde, contó a mis padres lo que él consideró “una anécdota”. Mis padres me sacaron inmediatamente de aquel colegio, pensaron que, al ser del OPUS, tarde o temprano las anécdotas dejarían de serlo.
No volví a pasar cerca de aquel colegio hasta 12 años más tarde. “Otra vez miércoles de ceniza”, caí en la cuenta al verlo. Ese era el camino para llegar al cementerio, volvía de Madrid, ese día incineraban a mi hermano Alberto. Tres días antes, mientras dormía, me despedí de él con un beso, sentí que esa era una despedida distinta, para siempre. Dos años de quimioterapia lo habían consumido, también a mis padres. Ese miércoles no pude entrar en la capilla del Cementerio, no sé si habría salido gritando, como cuando tenía cinco años, pero esta vez las cenizas si que estaban al otro lado de aquella puerta.CONTINUARÁ...

jueves, 7 de mayo de 2009

Albert, el rodamundos

Desde muy pequeño sentí admiración por los trotamundos. Mi padre tenía un amigo argentino que cada dos o tres años aparecía por casa y nos contaba sus viajes por países que yo aun no sabia que existían. Pronto empecé a viajar, a veces solo, busco sitios desconocidos para los turistas, gasto poco, prefiero los albergues,… pero no soy un trotamundos. Sin embargo, en Creta, en Roma, en Granada, en Chile… cada vez que conozco a un gran viajero solitario me emociono, se me ponen los vellos de punta, me siento más vivo.

Ayer volví a sentir esa sensación. Hablaba como un niño, al principio pensé que le estaba tomando el pelo a todo el mundo, después creí que fantaseaba, que estaba loco. Según decía, empezó a viajar el solo cuando cumplió los 15 años. A bordo de su silla de ruedas ha recorrido, en los tres años que lleva explorando el mundo, cerca de 30 países.

El mismo reconoce que, con otros padres, habría sido un simple soñador o un fugitivo perseguido por la policía. Con cinco años empezó a ahorrar para viajar. Luego, con ocho, la leucemia lo dejo para siempre en una silla de ruedas. Probablemente, sus ansias por recorrer el mundo le llevaron a superar la enfermedad y todas las dificultades posteriores. No necesitó seguir ahorrando para cumplir su sueño, se enorgullece de viajar con los bolsillos vacíos “al principio gastaba tres euros al día por la comida, solo que ya lo mejoré y ahora viajo sin dinero”.

Era divertido escucharle, pero no conseguía otorgarle credibilidad. Entonces salió a relucir su libro, Un mundo sobre ruedas. Lo que contaba podía ser más o menos exagerado pero el libro era auténtico. Tenía que encontrarlo. Mi amigo Diego siempre defiende a la gente que es capaz de hacer algo frente a los que solo critican, el diría: “si, será lo que quieras, pero ¿tú lo has hecho?”. No tuve que buscarlo, estaba en todas las librerías, traducido a dos lenguas, en una edición de cierta calidad.

No sé si lo habrá comprado mucha gente pero yo, emocionado, con los vellos de punta, he recorrido el mundo rodando, descubriendo con Albert que cuando viajas solo y sin dinero te cambia la vida “unas cosas se vuelven muy importantes, otras dejan de tener importancia, algunas se vuelven fáciles, otras se complican…”. Pero siempre, cuando emprendas el viaje (como decía Kavafis en Ítaca) pide que el camino sea largo, que esté lleno de aventuras, lleno de experiencias; Nunca hallaras nada que temer si tu pensamiento es elevado, si es grande la emoción que invade tu espíritu, que invade tu cuerpo.
¿Por qué me emocionan los trotamundos?. Conocer gente, vivir experiencias, ver paisajes, aprender, desconectar, descubrir el mundo, superarse a si mismo…“cada viajero tiene una razón para serlo”. La mía es hacer amigos, conocer gente que de otra forma nunca se cruzarían en tu vida, descubrir que vayas a donde vayas te espera alguien que de repente se convierte en parte de ti, que por grande que sea el mundo nunca estas solo, que no necesitas compartir una cultura ni un idioma para compartir todo lo demás, que tu casa puede estar en muchos sitios... Descubrir todo eso es emocionante, yo lo he vivido alguna vez y eso es lo que veo en casi todos los grandes viajeros que he conocido, eso es lo que me pone los vellos de punta.


Albert Casals es un trotamundos sobre ruedas (desde hoy un RODAMUNDOS) que ha sido nombrado embajador de la Fundación Step by Step

En su libro olvidó incluir esta conocida canción Mariachi:
Una piedra del camino
me enseño que mi destino
era siempre rodar y rodar
RODAR Y RODAR
RODAR Y RODAR
Después me dijo un arriero
que no hay que llegar primero
solo hay que saber llegar
Con dinero y sin dinero
hago siempre lo que quiero
y mi palabra es la ley
No tengo trono ni reina
ni nadie que me comprenda
pero sigo siendo el rey…